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Razones para realizar actividades físicas aun cuando padezcas alguna enfermedad degenerativa en tus huesos

Según estadísticas suministradas por entes especiales encargados del estudio de las enfermedades reumáticas en España, señalan que un 25% de la población femenina y un 10% de la masculina, luego de los 50 años suelen desarrollar afecciones como la osteoporosis sin haber presentado con antelación algún tipo de síntoma, situación que agrava la enfermedad, ya que desde su inicio no se presenta algún dolor.

Una vez que la afección se ha instalado en el organismo, es importante que las personas tomen consciencia de ello para que su día a día evolucione de la mejor manera y para ello se debe conocer la enfermedad a través de osteoporosis Barcelona, y con ello realizar una modificación en la rutina alimentaria, además de incluir la actividad física como una terapia obligatoria para evitar algún tipo de fractura que por ende desmejore la calidad de vida del paciente.

Una nueva rutina, crear un hábito de vida que incluya deportes

La respuesta a esta inquietud es sencilla, si. Un paciente que presente osteoporosis debe realizar actividades físicas leves ya que necesita que sus huesos y músculos se mantengan activos, vivos y con algo de impacto articular. Según acotan los especialistas, los ejercicios que deben realizar la personas afectadas deben ser de bajo impacto, esto quiere decir que dicha actividad no debe ser agresiva o brusca y que ello conduciría a un gran riesgo. Siempre se recomienda realizar caminatas ya que ello le permite a los huesos a través de un movimiento sencillo, mantenerse en movimiento sin peligros eminentes.

Qué ejercicios se pueden realizar, y cuáles no

Toda actividad física o deporte que genere un alto impacto tanto en las articulaciones como en los huesos debe ser evitado a toda costa, recalcan los especialistas, es decir saltar, correr, levantar peso, movimientos bruscos donde se vea comprometida la columna ya que ello podría ocasionar algún tipo de fractura.

Por otro lado, si se encuentran altamente recomendados aquellas actividades donde sean los músculos los que se fortalezcan y tonifiquen para darle soporte a los huesos, entre ellos la natación, el yoga, caminatas, tai Chi, lo cual beneficia el equilibrio, el impacto es muy bajo y con ello el hueso puede regenerarse poco a poco.

Una adecuada preparación antes de realizar alguna actividad física

Realizar diversos exámenes con antelación, le permite tanto a los médicos como a los pacientes estar al tanto del grado que tiene la afección y con ello saber qué indicaciones en cuanto a actividades físicas realizar y con ello evitar algún tipo de riesgo futuro.

El paciente debe tomar su afección como una enfermedad seria, que requiere de cuidados especiales sin limitar de sobremanera cada uno de sus días, es por ello que sus nuevos hábitos deben ser insertados de manera paulatina pero eficaz, razón por la cual la selección de las actividades debe resultar satisfactoria con la que se reciba una excelente retroalimentación ya que ello deberá formar parte del resto de sus días para alcanzar el bienestar.